07 de septiembre de 2011
Escrito por Sebazubia @ 14:16  | Poes?a melanc?lica
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Desde que ella no llama a la puerta
las palomas grises han detenido su vuelo al borde de mi ventana
y miran hacia dentro, como queriendo pasar,
pero allí se quedan,
ululando.

Jean Pierre ejecuta un plan maestro en alta definición,
pero no lo veo,
porque ya he visto esa película otras veces
y solo quiero un poco de ruido que me acompañe en mi silencio.

Mandinga ha despertado.
Pongo la pava en el fuego,
apuro un poco las tostadas.
Sobre la mesa manteca y mermelada de frutilla y de durazno.
Mandinga se sienta a la mesa.

“Desde que ella no llama a la puerta” comienzo.
“Tampoco llama al teléfono” me interrumpe.
“¿Cómo puede ser tan cruel el ser humano?” le pregunto.
“No me mires a mí que no es mi culpa” me responde.

Observo al hombre
rojo pálido, triste, cabizbajo,
aunque quizás de los dos,
soy yo quien más extraño.
Desayunamos en silencio,
las palomas ahora se aparean,
hacen un ruido insoportable.

Mandinga vuelve a la cama
al agobiante resplandor del televisor pequeño.
Yo observo a las palomas
que ahora vuelven a mirar hacia dentro
me siento desnudo
comprendo que tengo miedo.


Comentarios
Escrito por Marquelo
14 de septiembre de 2011 | 20:42

Me ha gustado por la originalidad. Siempre he pensado que la originalidad es la clave para un buen poema, y este, lo tiene. Es un poema doméstico en el sentido de que la clave está en Mandingo ( quizás el gato o el perro), el tele, el desayuno, el cuarto; pero a la vez también es de exploración exterior ( las palomas en la calle) y la reminicencia de que ella no llama a la puerta. Me ha gustado, también el título...jjejeje. Un abrazo Sebas...

Escrito por Halachvz
10 de octubre de 2011 | 16:27

Qué puedo decirte querido? Sumamente melancólica, sepia, con un aroma a humedad y falta de oxgeno, un peso sobre cada frase que hace doloroso, aún con detalles que dejarían una sonrisa a medias (mira que meter a mandinga deprimido en lugar de Dios) es realmente triste.  Poner la televisión o la radio solo para hacer ruido en una soledad que carcome...uffff no quiero ni imaginarlo. Me ha gustado mucho. Un beso, guapo.